Calculadora del coste por uso

Calcula cuánto te cuesta de verdad cada uso de una prenda o un objeto, contando reventa y cuidado, y descubre si conviene usarlo más o gastar menos en mantenerlo.

Parámetros de cálculo
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El precio de la etiqueta no es el precio

Un abrigo de 300 que te pones cien veces cuesta menos, en cada salida, que un jersey de 30 que te pones tres veces y luego olvidas. Es la idea del coste por uso (en inglés cost per wear): dividir lo que un objeto te cuesta de verdad entre el número de veces que lo usas. Vale para la ropa, pero también para zapatillas de correr, herramientas, bolsos, electrodomésticos, suscripciones y cualquier cosa que compres para usar durante un tiempo.

Esta calculadora añade a la cuenta dos partidas que la etiqueta no muestra: cuánto recuperas al revender el objeto al final y cuánto gastas en cuidarlo cada vez que lo usas, entre lavados, tintorería, arreglos, recargas o consumibles. Funciona en cualquier moneda.

Cómo funciona el cálculo

Introduces el precio de compra P, cuántas veces al mes lo usas u, durante cuántos meses M, el coste de cuidado por uso c y el valor de reventa al final de su vida R.

  • Usos totales: N = u × M.
  • Coste total de propiedad: (P − R) + c × N, es decir, lo que pierdes sobre el precio más todo el cuidado.
  • Coste por uso: el coste total dividido entre N, que equivale a (P − R) / N + c.
  • Parte del cuidado: la parte del coste total que se debe al mantenimiento.

El juicio se basa en la parte del cuidado: un porcentaje que no depende ni de la moneda ni del precio, y que indica cuál de las dos palancas, usarlo más o gastar menos en mantenerlo, importa de verdad en tu caso.

Por qué usarlo más baja el coste

La parte de la compra se divide entre el número de usos: duplicar los usos la reduce a la mitad. La tabla muestra un objeto de 100 sin costes de cuidado ni reventa.

Usos totalesCoste por uso
1010,00
303,33
502,00
1001,00
2000,50

Las primeras decenas de usos hacen casi todo el trabajo: de 10 a 30 usos el coste baja dos tercios, de 100 a 200 apenas 50 céntimos. Por eso una de las reglas más citadas de la moda sostenible, la campaña #30wears lanzada por Livia Firth, pide comprar una prenda solo si tienes claro que te la pondrás al menos treinta veces.

El cuidado es la parte que no se divide

El coste de cuidado por uso no cambia con el número de usos: es un suelo por debajo del cual el coste por uso no puede bajar. La tabla muestra un objeto de 100 usado cien veces, con costes de cuidado crecientes.

Cuidado por usoCoste por usoParte del cuidado
01,000 %
0,251,2520,0 %
0,501,5033,3 %
1,002,0050,0 %
2,003,0066,7 %

Cuando el cuidado supera la mitad del coste total, el precio de compra pasa a ser la partida menor. Una prenda que solo admite tintorería, una cafetera de cápsulas, una impresora con cartuchos caros: en todos estos casos conviene mirar primero cuánto cuesta cada uso y solo después la etiqueta.

La ventaja de la calidad se diluye con el cuidado

«Compra menos pero de calidad» es un consejo habitual, y a menudo acertado. Pero su ventaja depende del cuidado. Comparemos una prenda A de 25 que aguanta 30 usos con una prenda B de 90 que aguanta 150, con el mismo coste de cuidado para ambas.

Cuidado por usoPrenda A (25, 30 usos)Prenda B (90, 150 usos)Ahorro de B por uso
00,830,6028,0 %
0,501,331,1017,5 %
2,002,832,608,2 %
5,005,835,604,0 %

Sin cuidado, la prenda de calidad cuesta un 28 % menos por uso. Con una tintorería de 5 por uso la ventaja se reduce al 4 %: la diferencia de precio se ha diluido en un coste que ambas prendas pagan por igual. La calidad sigue siendo una buena elección por duración, comodidad y medio ambiente, pero su ventaja económica solo es grande cuando el cuidado es barato.

El punto de cruce del cuidado

La calculadora indica también tras cuántos usos el cuidado acumulado supera lo que has perdido sobre el precio de compra: N* = (P − R) / c. Pasado ese umbral, cada nuevo uso cuesta sobre todo en mantenimiento. Para una prenda de 120 revendida a 20, con 30 céntimos de lavado por uso, el cruce llega tras unos 333 usos; para una camiseta de 20 con 80 céntimos de cuidado, tras solo 25.

El valor de reventa

Revender un objeto al final de su uso reduce la parte de la compra, porque lo que recuperas no se ha gastado de verdad. Bolsos, relojes, material deportivo, ropa técnica o de marca e instrumentos musicales conservan a menudo parte de su valor en el mercado de segunda mano; la moda rápida casi nunca. Si no piensas revender, introduce cero.

Las cuatro franjas del juicio

  • Cuidado por debajo del 20 %: pagas sobre todo la compra, y la palanca es usarlo más.
  • Del 20 % al 40 %: la compra todavía pesa más, pero el coste por uso pronto deja de bajar.
  • Del 40 % al 60 %: cuidado y compra se igualan.
  • Por encima del 60 %: el cuidado es el precio real, y conviene reducir el coste de cada uso.

Si los usos totales son menos de treinta, el juicio lo señala: es el umbral más citado para considerar bien aprovechada una compra.

Estimar usos y cuidado

Para una prenda cuenta cuántas veces la usas en una temporada y cuántas temporadas dura; las zapatillas de correr se miden a menudo en kilómetros, que se convierten en salidas. El coste de cuidado de un lavado a máquina se estima dividiendo el agua, la energía y el detergente de un ciclo entre las prendas lavadas juntas; una tintorería o un arreglo se dividen entre los usos que hay entre una intervención y la siguiente. Basta con una estimación razonable: la calculadora sirve para ver el orden de magnitud.

Límites de la calculadora

El modelo usa un coste de cuidado medio constante y un número de usos regular. No tiene en cuenta el valor del tiempo dedicado al cuidado, el impacto ambiental, el placer de uso ni el coste de tener que sustituir antes un objeto que se rompe. El coste por uso es una herramienta para comparar compras, no un juicio sobre lo que vale la pena tener.

Preguntas frecuentes

¿Qué es el coste por uso?

Es lo que te cuesta un objeto cada vez que lo usas: el coste total de propiedad, es decir, precio menos reventa más todo el cuidado, dividido entre el número de usos.

¿Cómo se calcula el cost per wear?

Se divide lo que pierdes sobre el precio, es decir, precio menos valor de reventa, entre el número de usos, y se suma el coste de cuidado de cada uso, como un lavado o una recarga.

¿Qué es la regla de los 30 usos?

Es el criterio popularizado por la campaña #30wears de Livia Firth: comprar una prenda solo si tienes claro que la usarás al menos treinta veces. La calculadora avisa cuando los usos son menos de treinta.

¿Siempre compensa comprar calidad?

A menudo sí, pero la ventaja económica depende del cuidado. Si cada uso requiere un lavado caro, la diferencia de precio se diluye y el ahorro por uso de la prenda de calidad se reduce mucho.

¿Qué introduzco como coste de cuidado?

Lo que gastas de media en cada uso: la parte de un lavado a máquina, una tintorería dividida entre los usos que hay entre una y otra, los arreglos, las recargas o los consumibles.

¿Por qué importa la parte del cuidado?

Porque indica qué palanca funciona. Si el cuidado pesa poco, usar más el objeto baja mucho el coste; si supera la mitad del total, usarlo más cambia poco y conviene reducir el coste de cada uso.

¿Qué es el punto de cruce del cuidado?

El número de usos a partir del cual el cuidado acumulado supera lo que has perdido sobre el precio de compra. Se obtiene dividiendo precio menos reventa entre el coste de cuidado de un uso.

¿Tengo que introducir un valor de reventa?

Solo si de verdad piensas revender el objeto. Bolsos, relojes, material deportivo e instrumentos suelen conservar valor; la moda rápida casi nunca. Si no revendes, introduce cero.

¿Sirve solo para la ropa?

No. Sirve para zapatos, herramientas, electrodomésticos, cafeteras, bicicletas, suscripciones y cualquier cosa que se use repetidamente durante un tiempo.

¿Funciona con cualquier moneda?

Sí. Introduce precio, cuidado y reventa en la misma moneda y los resultados salen en la misma unidad; el juicio se basa en un porcentaje que no depende de la moneda.

¿Cómo estimo el número de usos?

Cuenta cuántas veces lo usas en un mes típico y durante cuántos meses piensas conservarlo. Para una prenda de temporada, piensa en los meses en que la usas de verdad.

¿La calculadora tiene en cuenta el impacto ambiental?

No, mide solo el coste económico. Aun así, usar mucho tiempo lo que ya tienes es una de las formas más eficaces de reducir el impacto de lo que consumes.

Fórmula

N = u\,M, \qquad C = (P-R) + c\,N, \qquad CPW = \dfrac{C}{N} = \dfrac{P-R}{N} + c, \qquad N^{*} = \dfrac{P-R}{c}

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