Calculadora del Coste de Recarga de la E-Bike

Capacidad de la batería, tarifa, recargas y autonomía: coste mensual, por recarga y por cien kilómetros, kWh. El lleno de calderilla de la e-bike, hecho números.

Parámetros de cálculo
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El modelo: el lleno que cuesta como un café

La pregunta llega con la primera factura tras la compra: ¿cuánto me cuesta de verdad recargar? Esta calculadora responde con cuatro números — la capacidad de la batería, la tarifa, las recargas al mes y la autonomía — y devuelve la cuenta entera: el coste mensual, el coste de una recarga, los céntimos por cien kilómetros y los kWh tomados de la red.

El spoiler está en el título: el lleno de la e-bike cuesta como un café en el bar, y cien kilómetros cuestan menos que un periódico. La calculadora sirve para poner el número exacto bajo la sorpresa.

Los cuatro mandos: batería, contrato, hábitos y asistencia

La capacidad va de 300 a 1000 vatios-hora: de la urbana compacta a la carga de doble batería. La tarifa va de 10 a 60 céntimos por kWh: el abanico de los contratos reales. Las recargas van de 2 a 30 al mes: del uso dominical al pendular diario. La autonomía va de 40 a 120 kilómetros por carga: del turbo permanente al paseo en eco. Y una convención declarada: pérdida de recarga del diez por ciento — cargador más batería — ya incluida en cada número.

La escala de la batería: cinco tallas, cinco cuentas

Tarifa media, ocho recargas al mes, ochenta kilómetros por carga; solo cambia la talla de la batería:

BateríaCoste al mesPor recargaLectura
300 Wh — la urbana compacta0,668,25 céntla recarga invisible
400 Wh — la trekking clásica0,8811,00 céntel lleno de calderilla
500 Wh — el estándar moderno1,1013,75 céntel lleno de calderilla
700 Wh — la de larga distancia1,5419,25 céntla recarga que se ve
900 Wh — la carga generosa1,9824,75 céntla recarga que se ve

La fila central es la receta de fábrica: la batería de 500 vatios-hora del pendular ligero vale 1,10 unidades al mes — trece céntimos y tres cuartos por recarga, 17 céntimos por cien kilómetros. Y la escala dice la proporción: la cuenta es lineal en los vatios-hora — la carga de 900 cuesta tres veces la urbana de 300, y todas quedan bajo las dos unidades al mes.

Las dos identidades: la cuenta que cuadra en el enchufe

El modelo se apoya en dos identidades exactas. La primera es el calendario: coste mensual igual a recarga por número de recargas — los 13,75 céntimos por ocho hacen exactamente 1,10 unidades. La segunda es la carretera: céntimos por cien kilómetros por autonomía igual a cien veces la recarga — los 17,19 por los ochenta kilómetros devuelven los 13,75, al céntimo. El arnés del sitio las verifica en cada versión.

La recarga ciega a los hábitos

El coste de la recarga única tiene su doble inmovilidad: no depende ni de cuántas veces recargas ni de cuántos kilómetros haces — es el puro producto de vatios-hora y tarifa, más la pérdida declarada. Los 13,75 céntimos siguen siendo 13,75 para el ciclista dominical y para el mensajero en cargo: los hábitos mueven el mes, nunca el gesto. Es la separación que ordena la cuenta: la batería y el contrato deciden el precio del lleno; tú decides solo cuántos llenos.

Las cuatro lecturas: de la invisible al lleno de verdad

El veredicto lee los céntimos por cien kilómetros. Bajo los doce es la recarga invisible: la factura no la distingue del ruido. Entre doce y veinte es el lleno de calderilla: el grueso de las e-bikes reales. Entre veinte y treinta y cinco es la recarga que se ve: baterías generosas o tarifas caras — calderilla noble. Más allá de treinta y cinco es el lleno de verdad: dobles baterías al pico tarifario — que aun así quedan veinte veces por debajo de cualquier gasolina.

El borde de los doce: la fila exacta

La frontera entre la invisible y la calderilla tiene su fila de calibración: la batería de 400 vatios-hora a la tarifa de 30, estirada a 110 kilómetros por carga, produce 12,00 céntimos por cien kilómetros exactos — que la guardia estricta ya lee «lleno de calderilla». Es el único borde tocable del modelo, y toca donde importa: en el corazón de las configuraciones reales.

Las cinco unidades: el umbral que nunca se toca de lleno

Por encima de las lecturas, el modelo marca el umbral mensual: cinco unidades al mes — el punto donde la recarga deja de ser invisible en la factura. El umbral tiene una propiedad curiosa y declarada: nunca puede alcanzarse exactamente — el factor once de la pérdida de recarga hace imposible cerrar el mes en 5,00 clavadas desde cualquier combinación de la malla. Se pasa por encima o por debajo, nunca de lleno: la matemática de la pérdida no conoce el empate.

Los límites del modelo: lo que el enchufe no cuenta

El perímetro queda declarado: la cuenta mide solo la energía de recarga, con la pérdida al diez por ciento. Fuera quedan el envejecimiento de la batería — el coste verdadero de la e-bike, que se consume a ciclos y se paga al recambio — el mantenimiento y la amortización del vehículo. La lección del perímetro es el propio veredicto: la energía es la línea más pequeña de la e-bike — quien quiera ahorrar de verdad, que mire los ciclos de la batería, no el contador.

La escala de la tarifa: el contrato escribe la cuenta

Batería estándar, ocho recargas, ochenta kilómetros; solo cambia el contrato eléctrico:

Tarifa (cént/kWh)Coste al mesPor 100 kmLectura
15 — la tarifa amiga0,6610,31la recarga invisible
25 — la media europea1,1017,19el lleno de calderilla
40 — la tarifa cara1,7627,50la recarga que se ve
60 — el pico2,6441,25el lleno de verdad

De la tarifa amiga al pico, la cuenta se cuadruplica y la lectura cruza las cuatro bandas — misma batería, mismos kilómetros, los mismos 4,40 kWh quietos. Es la tabla que desplaza la pregunta: para la e-bike el mando verdadero no es la batería, es el contrato — y la franja nocturna, que para el coche eléctrico es estrategia, aquí es un gesto: la recarga dura una tarde y la noche la contiene entera.

La escala de las recargas: el gesto quieto, el mes que crece

Misma batería, misma tarifa, misma autonomía; solo cambia cuánto pedaleas:

Recargas al mesCoste al mesPor recargaPor 100 km
4 — el uso del fin de semana0,5513,7517,19
8 — el pendular ligero1,1013,7517,19
16 — el pendular de verdad2,2013,7517,19
24 — el diario intenso3,3013,7517,19

Dos columnas planas y una que crece: el coste por recarga y por cien kilómetros no saben cuánto pedaleas — son el precio del gesto, fijado por batería y contrato. El mes sube linealmente, pero mira los números: el pendular intenso de veinticuatro recargas paga tres unidades treinta — el abono de autobús más barato de Europa cuesta diez veces más. Es la columna que cierra todo debate sobre el coste del pendularismo eléctrico.

La escala de la autonomía: la asistencia decide los kilómetros del lleno

La tercera escala mantiene quieta la recarga y cambia lo que sale de ella: en turbo (50 km por carga) los cien kilómetros cuestan 27,50 céntimos; con asistencia media (80 km) bajan a 17,19; en eco (120 km) llegan a 11,46 — la recarga invisible. El mismo lleno de 13,75: solo cambian los kilómetros sobre los que lo repartes. Es el único mando gratuito de la cuenta: el pulgar en el selector de asistencia vale un cambio de contrato — y trabaja en cada pedalada.

La comparación de vehículos: la columna que avergüenza

Los 17 céntimos por cien kilómetros de la e-bike piden contexto, y el contexto es despiadado: el escúter de gasolina viaja a 3-4 unidades por la misma distancia, el coche compacto a 10-12, el SUV más allá de 15. Un factor del veinte al noventa. Incluso el coche eléctrico — el más cercano — gasta 4-6 unidades solo de energía. La lección no es que la e-bike gane: es que juega en otra liga — donde la energía del movimiento cuesta menos que el papel del periódico que la cuenta.

Los extremos de la malla: de siete céntimos a veinte unidades

El mínimo del modelo es el uso homeopático: la urbana compacta, dos recargas al mes en tarifa amiga — 0,07 unidades al mes, siete céntimos: el precio de nada, literalmente. El máximo es la flota personal en el trabajo: la carga de mil vatios-hora, treinta recargas al pico tarifario — 19,80 unidades al mes, la cuenta del mensajero que pedalea cada día. Entre los dos extremos corre un factor de casi trescientos — y hasta el máximo absoluto queda por debajo de un solo depósito de un utilitario: toda la malla de la e-bike vive donde los demás vehículos ni siquiera empiezan.

La batería que envejece: el coste que el contador no ve

El perímetro declarado de la cuenta — solo energía — merece su capítulo, porque el coste verdadero de la e-bike vive en otra parte: la batería es un consumible de 500-800 ciclos, y el recambio cuesta cientos de unidades. Repartido por los kilómetros hace 3-8 unidades por cada mil: veinte veces la energía. Las jugadas que cuentan son de cuidado, no de contrato: vivir entre el 20 y el 80 por ciento, nunca el calor del coche en verano, nunca el hielo del sótano — cada ciclo ahorrado vale más que cien recargas en franja nocturna.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto cuesta recargar una e-bike?

La batería estándar de 500 vatios-hora a tarifa media cuesta unos 14 céntimos por recarga completa, pérdida incluida: ocho recargas al mes hacen poco más de una unidad. Es el lleno más barato de la movilidad — la calculadora pone tus números exactos.

¿Cuánto cuesta la e-bike por cien kilómetros?

Con la configuración típica, 17 céntimos por cada cien kilómetros: menos que un periódico. Un coche de gasolina gasta de 10 a 15 unidades por la misma distancia — un factor cincuenta o más. Es el número que cierra toda comparación de movilidad urbana.

¿Qué es la pérdida de recarga del diez por ciento?

La energía que se disipa entre el enchufe y la batería: el cargador calienta, la química de la batería retiene menos de lo que recibe. El diez por ciento es la convención declarada del modelo — los cargadores reales pierden el 8-15 — y ya está incluida en cada número de la página.

¿Cuántas recargas hace un pendular tipo?

Con 15 kilómetros de trayecto y 80 de autonomía, una recarga cada dos-tres días: 10-12 al mes. La calculadora usa las recargas completas como unidad: dos medias recargas cuentan como una — la batería y la factura razonan igual.

¿Compensa recargar en franja nocturna?

Sí, y es cómodo: la recarga dura 3-5 horas y la noche las contiene todas. Con discriminación horaria el lleno baja de los diez céntimos — la escala de la tarifa de la calculadora muestra el efecto exacto de tu contrato.

¿La autonomía declarada por el fabricante es la real?

Casi nunca: las autonomías de etiqueta valen en eco, en llano, con ciclista ligero. La realidad con asistencia media está al 60-70 por ciento de lo declarado. La calculadora pide TU autonomía real — dos semanas de uso la revelan mejor que cualquier folleto.

¿El frío aumenta el coste de recarga?

Indirectamente: la batería fría rinde menos kilómetros por carga, así que más recargas para los mismos trayectos — el coste por kilómetro de invierno sube el 15-30 por ciento. Recargar en casa (nunca en garaje helado) protege la cuenta y la química.

¿Recargar siempre al 100 por cien es bueno para la batería?

No: las baterías de litio envejecen antes si se tienen siempre llenas. La mejor práctica es vivir entre el 20 y el 80 por ciento y cargar al 100 solo antes de las salidas largas. En el coste no cambia casi nada; en los ciclos de vida cambia muchísimo.

¿Cuál es el coste verdadero de la e-bike, si no es la energía?

La batería que envejece: 500-800 ciclos útiles, luego el recambio de varios cientos de unidades. Repartido por los kilómetros hace 3-8 unidades por cada mil — veinte veces la energía. El perímetro de la calculadora queda declarado: aquí se mide el enchufe, no el desgaste.

¿La doble batería dobla el coste?

Dobla el coste por recarga completa — la carga de 900-1000 vatios-hora paga 25-30 céntimos — pero dobla también la autonomía: el coste por kilómetro sigue idéntico. La talla de la batería decide cada cuánto recargas, no cuánto cuesta moverse.

¿Puedo recargar la e-bike con fotovoltaica?

Es el caso perfecto: 0,5 kWh por recarga son una nadería para cualquier instalación doméstica, y la recarga diurna coincide con la producción. Con el autoconsumo el coste energético baja prácticamente a cero — queda solo la línea batería.

¿Por qué el umbral de las cinco unidades nunca se toca exactamente?

Es una propiedad matemática declarada del modelo: el factor once de la pérdida de recarga hace imposible cerrar el mes en 5,00 clavadas desde cualquier combinación de la malla. Se pasa por encima o por debajo — el empate no existe, y el arnés del sitio lo verifica.

Actualizado a julio de 2026

Fórmula

c_r = \dfrac{11\,W\,p}{10000}, \qquad C_m = \dfrac{c_r\,R}{100}, \qquad c_{100} = \dfrac{100\,c_r}{A}, \qquad K = \dfrac{11\,W\,R}{10000}

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