Calculadora del Coste del Videoportero
Monitores interiores, coste por monitor, instalación y cableado, fijo de placa y central: total, coste por vivienda, índice de presupuesto y cuota de fijos. Edificios, comunidades, bifamiliares.
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La voz en la puerta se paga en tres monedas
Quien pide un presupuesto para un videoportero mira el precio del monitor — y descubre que la cuenta tiene tres almas. Están los monitores interiores: uno por vivienda, pagado por pieza. Está la instalación: montantes que subir, canaletas, obra que depende de los muros y no del catálogo. Y está la partida que los presupuestos ponen al final: placa de calle con cámara, alimentador y central — un fijo que no cuenta las viviendas y que, en la bifamiliar, pesa más que los monitores a los que sirve. Esta calculadora recompone las tres almas y las juzga con una métrica adimensional: el índice de presupuesto, el total dividido por los solos monitores.
La fórmula: los monitores desnudos y sus dos peajes
El modelo es la estructura de todo presupuesto serio: C = n·c·(1 + w/100) + F. Los monitores desnudos n·c son las estaciones por su coste; la instalación w los escala según los muros reales; el fijo F se suma al final, indiferente a las viviendas. De ahí las dos métricas de lectura: el índice ι = C/(n·c), que dice cuántas veces el total supera los solos monitores, y la cuota q = 100·F/C, que dice qué parte del precio está en la puerta y no en los salones. La primera compara presupuestos entre sí; la segunda cuenta adónde va el dinero.
La escala de las estaciones: dos viviendas pagan la placa de veinticuatro
Monitores a 220 cada uno, instalación al 30 por ciento, fijo 1.000; solo crece el número de viviendas:
| Monitores n | Total | Por vivienda | Índice | Cuota fijos |
|---|---|---|---|---|
| 2 — la bifamiliar | 1.572 | 786 | 3,57 | 63,6% |
| 4 — el edificio pequeño | 2.144 | 536 | 2,44 | 46,6% |
| 8 — el edificio tipo | 3.288 | 411 | 1,87 | 30,4% |
| 12 — la comunidad media | 4.432 | 369 | 1,68 | 22,6% |
| 24 — la comunidad grande | 7.864 | 328 | 1,49 | 12,7% |
La lectura está toda en las últimas columnas: en la bifamiliar la puerta es casi dos tercios del precio y cada vivienda paga 786; en la comunidad grande la misma placa se desliza al 12,7 y la vivienda baja a 328. El coste por vivienda del videoportero no existe: existe el de tu edificio — y la misma puerta contestaría, a menudo, al doble de familias.
Un ejemplo numérico completo
El edificio tipo: 8 viviendas, monitores de vídeo manos libres a 220 cada uno, instalación al 30 por ciento sobre montante existente con algo de obra, fijo 1.000 entre placa de calle antivandálica, alimentador y central. Los monitores desnudos hacen 8 × 220 = 1.760; la instalación los lleva a 1.760 × 1,30 = 2.288; el fijo cierra en 3.288. Por vivienda son 411 — contra los 220 de tarifa — con índice 1,87 y cuota de puerta y fijos del 30,4 por ciento: un presupuesto en la fisiología, donde los monitores mandan y cableado y placa siguen en proporción.
Cómo leer el índice de presupuesto
Las cuatro franjas del índice cuentan qué estás comprando de verdad. Bajo 1,55 el gran sistema diluye la puerta: el total viaja cerca de los solos monitores y la comparación se juega en la calidad de las estaciones. Entre 1,55 y 2,00, el sistema bien proporcionado: la fisiología del edificio. Entre 2,00 y 2,60 el cableado pesa tanto como los monitores: el recargo debe desglosarse partida a partida. Sobre 2,60 se compra la puerta, no los monitores: la geometría de los sistemas pequeños y los muros difíciles — donde la pregunta correcta es si una dorsal de dos hilos que evita la obra cambia la cuenta más que cualquier descuento.
El fijo: la puerta que no cuenta las viviendas
La variable F es el corazón del sistema: la placa de calle — placa de nombres, pulsadores, cámara con óptica nocturna, carcasa antivandálica — el alimentador que sostiene todas las llamadas y la central que las distribuye. Es un fijo de escalones anchos: la misma placa sirve a dos viviendas igual que a veinticuatro, y la cámara cuesta lo mismo para cada escalera. Cuando la cuota supera el 40 por ciento la calculadora lo señala: no es un error — es la geometría del sistema pequeño — sino un número para usar: la estación extra cuesta solo lo suyo, y en comunidad el fijo se divide entre los propietarios: cuantos más son, menos pesa la puerta.
Dos hilos o IP: la tecnología decide la obra
La variable w no depende del catálogo: depende de qué corre por los muros. El sistema de dos hilos no polarizados es el rey de las reformas: reutiliza el montante del viejo portero, lleva vídeo y audio por el mismo par y mantiene la instalación en la franja baja — el 10-30 por ciento de la fisiología. El sistema IP sobre cable de red es el rey de los edificios nuevos y de las funciones ricas — desvío al smartphone, varios accesos, domótica — pero en muros viejos pide canaletas u obra: la franja 50-80. La regla práctica: en lo existente se parte de lo que hay en los muros, en lo nuevo de lo que se quiere en el teléfono — y el presupuesto serio declara la tecnología en su primera línea.
Videoportero y cámaras: la voz y el ojo
El primo de esta cuenta es el sistema de videovigilancia — misma familia de presupuesto, oficio distinto. Las cámaras miran el perímetro y graban: su fijo es el grabador que no cuenta los puntos — el oficio de la calculadora del coste del sistema de videovigilancia. El videoportero contesta: abre la puerta, habla con quien llama, vive en el gesto diario de cada familia. Los dos sistemas comparten la geometría — el pequeño paga el fijo — pero no el proyecto: la cámara de la placa encuadra a quien llama, no vigila la calle. Quien reforma el portal hace bien en presupuestarlos juntos: el cable se tira una sola vez.
Perspectiva internacional, límites y uso correcto
El modelo es neutro respecto a la moneda: introduce los costes en tu divisa y lee total y coste por vivienda en la misma unidad — y el índice es adimensional: 1,87 cuenta la misma proporción en Milán, Lyon o Chicago. El videoportero es un producto global — video intercom, visiophone, videoportero, Türsprechanlage — con los mismos estándares de dos hilos e IP; cambian las reglas de casa: juntas y coeficientes en Europa, asociaciones de propietarios en otros lugares. El cálculo no cubre el control de accesos corporativo con tarjeta y torno, los timbres inteligentes sin instalación — el timbre wi-fi es otro mercado — ni las cuotas cloud de las apps. Y el alimentador vive en el cuadro de casa: la calculadora de la mejora del cuadro eléctrico trabaja sobre el mismo muro — porque una puerta que habla es un circuito más que servir bien.
La escala de la instalación: los mismos aparatos en cuatro edificios
Sistema fijo — 8 estaciones a 220, fijo 1.000 — y muros que se complican: del montante reutilizable del viejo portero a las rozas nuevas con remates.
| Instalación w | Total | Por vivienda | Índice | Cuota fijos |
|---|---|---|---|---|
| 10% — montante reutilizado, dos hilos | 2.936 | 367 | 1,67 | 34,1% |
| 20% — montante bueno, alguna canaleta | 3.112 | 389 | 1,77 | 32,1% |
| 30% — la fisiología con obra ligera | 3.288 | 411 | 1,87 | 30,4% |
| 50% — canaletas y remates | 3.640 | 455 | 2,07 | 27,5% |
| 80% — rozas nuevas en muros históricos | 4.168 | 521 | 2,37 | 24,0% |
Los aparatos no cambian un tornillo: cambia solo qué corre por los muros. Del montante reutilizado a las rozas nuevas el índice sube de 1,67 a 2,37 — y aquí es donde el sistema de dos hilos gana las reformas: la fila del 10 por ciento existe solo para quien puede reutilizar el par viejo. La cuota de fijos mientras tanto baja: no porque la puerta cueste menos, sino porque la obra crece a su alrededor.
La escala del fijo: dónde empieza la puerta importante
Mismo edificio — 8 estaciones a 220, instalación al 30 — y portal que sube de gama: de la placa esencial al sistema con varios accesos y conserjería.
| Fijo F | Total | Índice | Cuota fijos | Lectura |
|---|---|---|---|---|
| 400 — placa esencial | 2.688 | 1,53 | 14,9% | franja a — los monitores mandan |
| 1.000 — antivandálica con cámara nocturna | 3.288 | 1,87 | 30,4% | fisiología |
| 1.600 — doble acceso, pasarela smartphone | 3.888 | 2,21 | 41,2% | puerta importante |
| 2.200 — control de accesos integrado | 4.488 | 2,55 | 49,0% | puerta importante |
| 3.000 — varias escaleras y conserjería | 5.288 | 3,00 | 56,7% | puerta importante |
Con la placa esencial el edificio baja a la franja a — 1,53, los monitores mandan — y con la conserjería plena el mismo edificio entrega a la puerta más de la mitad del presupuesto. Tres filas de cinco encienden la señal de fijos: no tres errores, sino tres niveles de portal que mirar de frente — recordando que cada escalón de puerta se divide entre ocho familias, y en la comunidad de veinticuatro pesaría un tercio.
Las fronteras exactas de las franjas
Las tres fronteras no son redondeos: con el monitor a 100 se vuelven cifras redondas por vivienda. La comunidad de 20 estaciones a 100 con instalación al 30 y fijo 500 cierra en 3.100: índice 1,55 exacto, 155 por vivienda — la frontera donde acaba la franja del gran sistema. El edificio de 8 a 100 con instalación al 50 y fijo 400 hace 1.600: índice 2,00, 200 por vivienda — la entrada en la franja donde el cableado pesa tanto como los monitores. La comunidad de 10 a 100 con instalación al 60 y fijo 1.000 hace 2.600: índice 2,60, 260 por vivienda — la puerta de la franja d, con la cuota al 38,5 rozando el umbral sin tocarlo. Y el umbral de los fijos tiene su cuaterna: 10 estaciones a 100, instalación al 50, fijo 1.000 — total 2.500, índice 2,50, 250 por vivienda, cuota 40,0 exacta — la primera combinación señalada, mientras que con fijo 900 la cuota queda en 37,5 y la señal calla. La calculadora trabaja sobre enteros: las fronteras caen donde se declara.
El monitor interior: donde se vive la calidad
La variable c es la parte del sistema que se toca cada día — y ahí es donde los presupuestos se distinguen de verdad. En el fondo de la horquilla, 100-140, viven los audio-vídeo esenciales: contestan y abren, sin pretensiones. En el centro, 180-260, el monitor serio: manos libres, pantalla legible a contraluz, memoria de llamadas perdidas — el mensajero de las once que deja el rostro grabado — y ajustes reales de volumen y timbre. Arriba, 300-400, los táctiles con domótica y desvío nativo. Las dos líneas que nunca conviene recortar: el manos libres, porque el auricular es la primera pieza que se rompe, y la compatibilidad con audífonos donde haga falta — la estación es de toda la familia, no del más tecnológico.
Los errores que el presupuesto no muestra
El primero es reutilizar el par viejo sin probarlo: el montante antiguo lleva el vídeo solo si tramos, empalmes y derivaciones lo permiten — la verificación en la visita cuesta una hora, recablear tras un sistema fallido cuesta la obra dos veces. El segundo es el alimentador al límite: dimensionado para los monitores de hoy, muere con la primera estación añadida — el escalón de alimentación superior cuesta poco al pedir y muchísimo después. El tercero es la cámara a contraluz: la placa montada contra el sol de la tarde muestra siluetas negras la mitad del año — la orientación se decide en la visita, no en el catálogo. El último es la placa de nombres sin retroiluminar: el videoportero trabaja sobre todo cuando está oscuro.
Cómo recortar la cuenta sin tocar los monitores
Las palancas buenas están en el calendario y en la geometría. La obra compartida: rehacer el sistema mientras la escalera ya está en reforma — o mientras se tira el cable de las cámaras — convierte la instalación difícil en ordinaria: el cable se tira una sola vez, y la línea de la instalación es la más comprimible de la cuenta. La preinstalación: en obra nueva, pasar una dorsal con algún punto de sobra cuesta canaleta vacía — y hace gratuita la estación de mañana. La geometría de los coeficientes: el fijo se divide entre familias, y la junta que aprueba el sistema para todo el portal paga la misma puerta que la bifamiliar, dividida por doce. Y la palanca más contraintuitiva sigue siendo la del modelo: cuando la cuota de fijos manda, la estación extra cuesta solo lo suyo — la vivienda añadida diluye la puerta en vez de pagarla.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto cuesta un sistema de videoportero?
Depende de cuatro palancas: estaciones, coste por monitor, instalación y fijos. El edificio tipo — 8 viviendas con monitores de 220, instalación al 30 por ciento y fijo 1.000 — cierra en 3.288, es decir 411 por vivienda. La bifamiliar sube a 786 por familia: el coste unitario depende del edificio, no de la tarifa.
¿Qué es el índice de presupuesto?
El total dividido por los solos monitores n·c: una métrica adimensional que compara presupuestos. Bajo 1,55 el gran sistema diluye la puerta; entre 1,55 y 2,00 la fisiología; entre 2,00 y 2,60 el cableado pesa tanto como los monitores; sobre 2,60 se compra sobre todo la puerta y los muros para alcanzarla.
¿Qué incluye el fijo?
La placa de calle con nombres, pulsadores y cámara, el alimentador y la central de distribución. Es la parte que no cuenta las viviendas: la misma puerta contesta a dos familias igual que a veinticuatro — por eso en la bifamiliar pesa dos tercios de la cuenta y en la comunidad grande baja del 13 por ciento.
¿Sistema de dos hilos o IP: cuál es mejor?
En lo existente casi siempre dos hilos: reutiliza el montante del viejo portero y mantiene la instalación baja. En obra nueva, o donde se quiere desvío al smartphone, varios accesos y domótica, el IP sobre cable de red rinde más. La diferencia real se ve en la segunda modificación: añadir una estación IP es configuración, no obra.
¿Puedo reutilizar los hilos del viejo portero?
A menudo sí: es el oficio de los sistemas de dos hilos no polarizados, nacidos para la reforma. El viejo par del portero de los ochenta lleva vídeo, audio y abrepuertas sin obra — pero debe verificarse en la visita: tramos demasiado largos, empalmes oxidados o derivaciones creativas pueden exigir recablear.
¿Cuándo es demasiado alta la cuota de fijos?
Por encima del 40 por ciento la calculadora la señala: típico de bifamiliares y edificios pequeños. No es un error — es la geometría de la puerta que no cuenta las viviendas — sino un número para usar: la estación extra cuesta solo lo suyo, y el fijo repartido entre propietarios pesa menos cuantas más familias son.
¿Qué mirar en la placa de calle?
Las tres líneas que trabajan cada día: la resistencia antivandálica declarada (la placa vive en la calle), la cámara con campo y visión nocturna adecuados al portal real, y la placa de nombres retroiluminada. Es el componente que peor envejece si se compra mal — y el único que tocan todos los visitantes.
¿El videoportero se conecta al smartphone?
Sí: los sistemas IP lo hacen de forma nativa y muchos de dos hilos lo añaden con un módulo pasarela. La llamada desviada convierte el portero en conserjería remota — mensajero atendido desde la oficina, invitado que entra estando tú fuera. Ojo a las cuotas: algunas apps cloud se pagan cada año, y esa cuenta no está en el presupuesto.
¿Cuánto pesa la instalación en el presupuesto?
El recargo fisiológico es el 10-30 por ciento sobre montante reutilizable; sube al 50-80 cuando hacen falta canaletas, rozas y remates. Es la variable que depende de los muros y no del catálogo: dos presupuestos iguales por fuera pueden esconder dos edificios muy distintos detrás — la instalación se detalla siempre partida a partida.
¿Videoportero o cámaras de vigilancia?
Oficios distintos: el videoportero contesta y abre — vive en el gesto diario; las cámaras miran y graban — viven en el perímetro. La cámara de la placa encuadra a quien llama, no vigila la calle. Quien reforma el portal los presupuesta juntos: el cable se tira una sola vez.
¿La calculadora vale fuera de Europa?
Sí: el modelo es neutro respecto a la moneda y el videoportero es un producto global — video intercom, visiophone, videoportero, Türsprechanlage — con los mismos estándares de dos hilos e IP. Cambian las reglas de la casa: la geometría de la cuenta no. El índice es adimensional y compara presupuestos en cualquier parte.
¿Qué NO cubre el cálculo?
El control de accesos corporativo con tarjeta y torno, los timbres inteligentes sin instalación (el timbre wi-fi es otro mercado), las cuotas anuales de las apps cloud, el mantenimiento. Es el presupuesto paramétrico del sistema de videoportero: la confirmación corresponde al instalador en la visita real.
Actualizado a julio de 2026
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