Calculadora del Coste de Tinta por Página
Precio del cartucho, rendimiento ISO, cobertura real y páginas al mes: coste por página, rendimiento verdadero, cuenta mensual y duración. La trampa del 5 por ciento de la etiqueta, hecha números.
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Aviso: este cálculo tiene valor puramente indicativo. Para decisiones importantes, consulta a un profesional cualificado.
El modelo: el número que la impresora no te dice
La impresora cuesta poco; es la tinta la que escribe la cuenta verdadera. Esta calculadora toma cuatro números — el precio del cartucho, el rendimiento declarado en la etiqueta, la cobertura real de tus páginas y las páginas al mes — y devuelve lo que ninguna caja imprime: el coste por página en céntimos, el rendimiento verdadero, la cuenta mensual y cuántos meses dura de verdad el cartucho.
La cuenta es paramétrica y neutra en moneda: precios en céntimos, resultados en tus unidades. Vale para la inyección de casa, el tóner de la oficina y la impresora de depósito — la matemática del consumible es la misma en todos los estantes del mundo.
Los cuatro mandos: cartucho, etiqueta, cobertura y volumen
El precio va de 5 a 100 unidades a pasos de uno: del compatible económico al tóner original. El rendimiento declarado va de 100 a 1000 páginas: el número ISO impreso en la caja. La cobertura real tiene cinco valores: 5 el texto puro del estándar, 10 el documento con logos y negritas, 15 las tablas densas, 20-25 las páginas con imágenes. Las páginas al mes van de 20 a 500: de la impresión ocasional a la pequeña oficina.
La escala del precio: cinco cartuchos, cinco cuentas
Rendimiento declarado de 300 páginas, texto puro, cien páginas al mes; solo cambia el precio del cartucho:
| Cartucho | Coste por página | Coste al mes | Lectura |
|---|---|---|---|
| 10 — el compatible | 3,33 | 3,33 | la impresión de depósito |
| 20 — el original pequeño | 6,67 | 6,67 | la impresión de oficina |
| 25 — el original típico | 8,33 | 8,33 | la impresión de oficina |
| 40 — el XL fotográfico | 13,33 | 13,33 | la impresión salada |
| 70 — el tóner de marca | 23,33 | 23,33 | la impresión de lujo |
La fila central es la receta de fábrica: el cartucho de 25 unidades con rendimiento 300 vale 8,33 céntimos por página — y con cien páginas al mes, por coincidencia construida, la cuenta mensual en unidades calca el coste por página en céntimos. La escala dice la proporción desnuda: a igual rendimiento, el coste por página es el precio entre trescientos — el tóner de 70 cuesta siete veces el compatible de 10, ni más ni menos.
La trampa ISO: la etiqueta vale solo al cinco por ciento
El número de la caja lleva una cláusula en letra pequeña: el rendimiento se mide con el estándar ISO a cobertura del 5 por ciento — una carta comercial con márgenes anchos, no tu página real. El modelo reescala la etiqueta a la cobertura que declaras: al 10 por ciento las 300 páginas se vuelven 150, al 25 se vuelven 60. Es la misma familia de la trampa de la hidratación aparente: la etiqueta no miente, pero habla de otra página — y quien imprime documentos con imágenes paga el doble o el cuádruple de lo que creía.
La cuenta que cuadra: la identidad del cartucho
El modelo se apoya en una identidad exacta: coste por página por rendimiento real igual a precio del cartucho, al céntimo. Ninguna estimación escondida: los 8,33 céntimos por 300 páginas hacen exactamente las 25 unidades pagadas en la tienda. Y la misma cuadratura vale en el reloj: duración por páginas al mes igual a rendimiento real — el cartucho de 300 páginas reales a cien al mes dura tres meses clavados. Dos identidades que el arnés del sitio verifica en cada versión.
Las cuatro lecturas: del depósito al lujo
El veredicto lee el coste por página. Bajo los cinco céntimos es la impresión de depósito: el territorio de las recargables y los tóneres de alta capacidad. Entre cinco y diez es la impresión de oficina: se siente, no muerde. Entre diez y veinte es la impresión salada: la tinta cuesta más que el papel que cubre. Más allá de veinte es la impresión de lujo: imprimir cuesta como revelar fotos — legítimo para las fotos, una sangría para los borradores.
La fila del diez-diez: borde y umbral en el mismo cartucho
Una combinación de la malla lleva un destino doble: cartucho de 10 unidades, rendimiento 200, cobertura al 10, cien páginas al mes. El coste por página sale a 10,00 céntimos exactos — el borde entre oficina y salada, que la guardia estricta asigna a la banda superior — y la cuenta mensual sale a 10,00 unidades exactas, el umbral que enciende el aviso del veredicto. Borde de banda y umbral de alarma tocados al céntimo por la misma fila: la calibración del modelo, toda en números redondos.
El precio por página no sabe cuánto imprimes
El coste por página tiene su inmovilidad declarada: no depende de las páginas al mes. Veinte páginas o quinientas, los 8,33 céntimos siguen siendo 8,33 — el volumen mueve la cuenta mensual y la duración del cartucho, nunca el precio unitario. Es la separación que ordena las decisiones: el coste por página baja cambiando cartucho o cobertura; la cuenta mensual baja también imprimiendo mejor — dúplex, borradores en pantalla, modo económico.
Los límites del modelo: lo que la cuenta no cubre
El perímetro queda declarado: la cuenta mide solo el consumible. El papel — medio céntimo por hoja — la amortización de la impresora, la corriente y los ciclos de limpieza que beben tinta con la impresora parada quedan fuera. La cobertura es la que declaras: el modelo la reescala linealmente, como manda la física de la tinta depositada. El número que sale es la base del confronto entre cartuchos, formatos e impresoras: el precio verdadero de la página, antes de cualquier hábito.
La escala de la cobertura: el mismo cartucho, cinco rendimientos
El cartucho de fábrica de 25 unidades y 300 páginas ISO, cien páginas al mes; solo cambia lo que hay en tus páginas:
| Cobertura | Rendimiento real | Coste por página | Duración |
|---|---|---|---|
| 5% — la carta ISO | 300 | 8,33 | 3,0 meses |
| 10% — el documento real | 150 | 16,67 | 1,5 meses |
| 15% — las tablas densas | 100 | 25,00 | 1,0 mes |
| 20% — los gráficos | 75 | 33,33 | 0,8 meses |
| 25% — las páginas con fotos | 60 | 41,67 | 0,6 meses |
La proporción es despiadada y lineal: doblas la cobertura, partes el rendimiento — las 300 páginas de la etiqueta se vuelven 60 cuando la página está llena en un cuarto. Y el coste escala al revés: el mismo cartucho que con texto puro vive en la impresión de oficina, con fotos sube a precios de laboratorio fotográfico. Es la tabla que consultar antes de enfadarse con el fabricante: la etiqueta hablaba de otra página — la tuya la declaras aquí.
La escala del volumen: el precio quieto, la cuenta que corre
Mismo cartucho, texto puro; solo cambia lo que sale de la bandeja:
| Páginas al mes | Coste por página | Coste al mes | Duración |
|---|---|---|---|
| 40 — la impresión ocasional | 8,33 | 3,33 | 7,5 meses |
| 100 — la casa que imprime | 8,33 | 8,33 | 3,0 meses |
| 200 — el home office | 8,33 | 16,67 | 1,5 meses |
| 500 — la pequeña oficina | 8,33 | 41,67 | 0,6 meses |
La columna del coste por página es una línea plana: 8,33 del ocasional a la pequeña oficina — el precio unitario no sabe cuánto imprimes. Pero la cuenta mensual corre por doce y el cartucho pasa de siete meses y medio a dieciocho días: es el volumen el que decide si el coste por página es un detalle o una línea de presupuesto — y desde qué fila de esta tabla conviene empezar a pensar en el depósito.
La comparación de formatos: el XL leído al céntimo
La elección más frecuente en el estante es entre el cartucho estándar y el XL, y la calculadora la resuelve en dos pasos. El estándar de fábrica: 25 unidades por 300 páginas, 8,33 céntimos. El XL típico: 40 unidades por 600 páginas declaradas — 6,67 céntimos, un quinto menos por página, a la misma cobertura. La regla que se deriva vale para todas las marcas: el precio del cartucho es el cebo, el coste por página es el precio verdadero — y el XL gana casi siempre, salvo cuando la impresora se usa tan poco que la tinta se seca antes de acabarse.
El depósito: cuando la impresora se paga sola
Bajo el céntimo por página — el territorio de las impresoras de depósito — la cuenta cambia de naturaleza. La diferencia con el cartucho típico es de siete céntimos por página: a cien páginas al mes son siete unidades, a trescientas veintiuna. Una impresora de depósito de 250 unidades se paga sola en tres años en el primer caso, en uno escaso en el segundo. El umbral práctico que señala el veredicto — las diez unidades mensuales — es exactamente el punto donde el retorno baja de los dos años: de ahí hacia arriba, seguir con cartuchos es una elección de comodidad, no de economía.
Los extremos de la malla: de medio céntimo a cinco unidades
El mínimo del modelo es la impresión casi gratis: el cartucho económico de 5 unidades con rendimiento mil a texto puro — 0,50 céntimos por página, el territorio de los depósitos donde el papel cuesta más que la tinta. El máximo es el opuesto declarado: el tóner de 100 unidades con rendimiento cien, exprimido por páginas al cuarto de cobertura — 500 céntimos por página, cinco unidades por hoja. Entre los dos extremos corre un factor mil: ningún otro consumible doméstico tiene una horquilla tan ancha — y por eso el coste por página se calcula siempre antes de comprar la impresora, no después.
La estrategia de los dos carriles: la página justa con el medio justo
La cuenta sugiere la estrategia de los dos carriles. Los borradores y documentos internos viajan por el carril económico: modo borrador, escala de grises, dúplex, compatible — cobertura y coste al mínimo. Las páginas que importan — contratos, fotos, presentaciones — viajan con el original a calidad plena, donde los céntimos extra son el precio justo del resultado. El error caro es uno solo: imprimirlo todo igual — porque entonces es la página más exigente la que dicta el coste de todas las demás.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto cuesta de verdad imprimir una página?
Precio del cartucho entre rendimiento real: el original típico de 25 unidades con 300 páginas de texto vale 8,33 céntimos por página. Con imágenes el rendimiento se desploma y el coste se dobla o cuadruplica: la horquilla real va del medio céntimo del depósito a los veinte y pico de los cartuchos pequeños.
¿Qué significa el rendimiento ISO de la caja?
Es el número de páginas medido con el estándar ISO/IEC: una página de texto con cobertura del 5 por ciento — una carta comercial, no un documento real. Sirve para comparar cartuchos entre sí, no para predecir tus páginas: para eso hay que reescalarlo a la cobertura real.
¿Qué cobertura tienen de verdad mis páginas?
El texto simple está al 5 por ciento, un documento con encabezados y negritas al 10, las tablas densas al 15, las páginas con gráficos o fotos al 20-25. La regla práctica: si la página «parece llena» a simple vista, ya no está al 5 — y la etiqueta hay que al menos dividirla entre dos.
¿Por qué el cartucho se acaba antes de lo prometido?
Casi nunca por defecto: es la cobertura. Las 300 páginas declaradas valen al 5 por ciento; con documentos reales al 10 se vuelven 150, con fotos 60. Añade los ciclos de limpieza de las inyección, que beben tinta incluso con la impresora parada.
¿Compensa el cartucho XL?
Casi siempre: el XL cuesta un 50-80 por ciento más pero contiene el doble o el triple de tinta — el coste por página baja un tercio o la mitad. La regla: nunca comparar precios de cartuchos, siempre costes por página — que es exactamente el número de esta calculadora.
¿Los cartuchos compatibles compensan de verdad?
En puro coste por página sí, a menudo la mitad o dos tercios. Los riesgos son calidad variable y, rara vez, inyectores sucios. El compromiso clásico: originales para fotos y documentos que importan, compatibles para borradores y uso diario.
¿Láser o inyección: quién gana en coste por página?
En blanco y negro la láser casi siempre: tóneres de miles de páginas y sin ciclos de limpieza — 2-5 céntimos contra los 5-15 de la inyección con cartuchos. La inyección gana en color fotográfico y con los depósitos recargables, que bajan del céntimo.
¿Qué son las impresoras de depósito y por qué cuestan menos por página?
Tienen depósitos recargables alimentados con botellas de tinta a granel: pagas la tinta, no el cartucho con chip. El coste por página baja del céntimo — la impresora cuesta más al comprarla, pero por encima de cien páginas al mes se paga sola en uno o dos años.
¿La cuenta incluye el papel y la corriente?
No, por perímetro declarado: mide solo el consumible. El papel vale medio céntimo por hoja, la corriente pocos céntimos al mes: líneas reales pero pequeñas e iguales para todas las impresoras — dejarlas fuera mantiene limpio el confronto entre cartuchos.
¿Por qué el coste por página no cambia si imprimo más?
Porque es un precio unitario: cartucho entre páginas. El volumen mueve la cuenta mensual y la frecuencia de cambio, no el precio de la página única. Para bajar ese hacen falta cartuchos mejores o coberturas más bajas — para bajar el mensual, también imprimir menos.
¿Cómo reduzco la cobertura sin sacrificar los documentos?
Modo borrador para las impresiones internas, nada de fondos y logos a página completa, escala de grises en lugar de color, y las imágenes solo cuando sirven de verdad. Pasar una página del 15 al 10 por ciento recorta el coste un tercio — gratis.
¿Cuándo compensa cambiar de impresora en vez de cartucho?
Cuando la cuenta mensual supera establemente las diez unidades: a ese ritmo una impresora de depósito o una láser se paga sola en meses. Bajo las cinco unidades al mes, el cambio es casi siempre un capricho: mejor optimizar cartucho y cobertura.
Actualizado a julio de 2026
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